El Rector Basilio Sánchez: En la Universidad Bicentenaria de Aragua estamos haciendo lo imposible para no cerrar

*** ¿Pérdidas? Indudablemente que se tienen pérdidas, porque antes pagaban 50 dólares el trimestre, ahora  2 a 2.5 dólares el trimestre, cuando la economía del país está completamente dolarizado. Un bombillo para las caminerías cuesta 8 dólares, necesitamos 1000 bombillos, serían 8.000 dólares una tercer parte del presupuesto trimestral.

 

***  Frente a señalamientos sobre inmoralidad por parte de algunos profesores, el Rector sostiene que “al consumarse el acto de corrupción, tanto el docente como el estudiante, dejan de ser lo que pretenden ser, para constituirse en delincuentes. Donde hay un corrupto hay un corruptor”

Bajo la Presidencia de la República del doctor Jaime Lusinchi, el 16 de Junio de 1986, mediante Decreto Nro. 1.134, se creó la Universidad Bicentenaria de Aragua (UBA). Fue publicado ese mismo día en la Gaceta Oficial 33.492. El doctor Luis Carbonell Parra era para entonces el titular del Ministerio de Educación. En acta N° 01 del Consejo Universitario, del martes 25 de Octubre de 1986, en el Teatro de la Opera de Maracay, con la asistencia del doctor Carbonell Parra, en su doble condición: de Ministro y Presidente del Consejo Nacional de Universidades, se procedió a realizarse la ceremonia de juramentación de las autoridades de la naciente Universidad Bicentenaria de Aragua, designadas de conformidad con lo previsto en el Estatuto Orgánico correspondiente: doctor José Gerardo Guarisma Álvarez, Rector; doctor Basilio Sánchez Aranguren, Vicerrector Académico; y, Licenciado Julio César Mogollón Ochoa, Vicerrector Administrativo. En la Sesión Ordinaria N° 02 del Consejo Universitario, el 28 de Noviembre de 1986, se designa al Lic. Alexis Bermúdez como Decano de Docencia e igualmente se designa y juramenta como Secretario de la Institución. Las actividades académicas se iniciaron cuatro meses después, el 06 de Octubre de 1986 en las Instalaciones que tenía Corpoindustria en el Complejo Industrial “Manuel Olivares Betancourt” en San Vicente, y que le fueron asignadas a la Universidad mediante Resolución Nro. 2016 el 24-09-85 por el Consejo Directivo de Corpoindustria. Esta es la historia.

Desde entonces y en estos 32 años la UBA ha sido orgullo de Aragua. Podríamos decir que trabajó bien, cómodamente, hasta que la mal llamada revolución chavista llegó al poder. Igual que todas las instituciones públicas y privadas, la Universidad Bicentenaria de Aragua libra una lucha feroz, económicamente hablando, para no cerrar sus puertas. El aumento exagerado y progresivo de todo lo que rodea al venezolano, más la diáspora de profesores y alumnos, ha puesto en jaque no solo a esta máxima casa de estudio, sino a todas en el país.

Diariamente llegan a nuestra mesa de trabajo quejas por parte de alumnos, representantes y hasta de profesores, sobre diversos aspectos que afectan el buen desenvolvimiento de la UBA. Muchos alumnos se quejan de sus profesores, acusándolos de que no cumplen con su deber docente. Otros señalan que unos pocos incurren en prácticas totalmente alejadas a lo ético y lo moral. Es decir, cambian notas por una batería, un caucho y hasta por dinero. Los representantes se quejan de lo que consideran un abuso en el aumento constante del costo de la matricula. Y en cuanto a los profesores, no son pocos los que pegan el grito por lo bajo de los salarios. Son sueldos de hambre que no alcanzan ni para los pasajes, argumentan. Total, todos participan en la “llorantina”.

En vista de lo anterior, decidimos entrevistar al doctor Basilio Sánchez Aranguren, copropietario y máxima autoridad de la Universidad Bicentenaria de Aragua (UBA), para ver cuál es la situación real que vive esta casa de estudio.

JRRC.- ¿Cuál es la situación real de la UBA en cuanto a lo académico, lo ético, lo moral de algunos, que están obligados a ejercer la docencia con responsabilidad y no lo hacen?

BAS.- El problema de la academia está vinculado a una situación moral. Existe una ética profesoral, pero también una ética estudiantil. Las grandes mayorías de ellos la tienen. Pero entre algunos, por cierto pocos,  de no hacerse efectiva algunas de la dos, indudablemente que se produce el fraude académico. Siempre parto desde su génesis, que la universidad es un ente inocente, la violación de esa inocencia se produce cuando falla la ética estudiantil o la del profesor. Al consumarse el acto de corrupción, tanto el docente como el estudiante, dejan de ser lo que pretenden ser, para constituirse en delincuentes. Donde hay un corrupto hay un corruptor. Y esto es bidireccional. Ahora bien, el asunto está en que la actual crisis socio-económica de Venezuela profundiza la destrucción de los más sublimes valores del buen ciudadano, del buen padre de familia, lo que exacerba conductas delincuenciales,  por ende, inaceptables socialmente.   Profesores que dejan de serlos, cuando exigen prebendas materiales a cambio de violar las normas académicas; y estudiantes, que también dejan de serlos cuando exigen a profesores ser aprobados a cambio de algunas especies materiales y espirituales. Pero lo grave de esta relación netamente irracional es que ambos le endosan la culpa de su perversidad, de su fraude,  de sus fracasos a la institución universitaria  que es inocente por el sólo hecho de ser inerme.

 

JRRC.- La queja generalizada de muchos alumnos es que algunos  profesores no van a clase, no suben las notas a tiempo, son apáticos y muchas veces groseros y ofensivos. Inasistencia irresponsable de docentes ¿Correctivos?

 

BSA.-   La academia procura contratar a los mejores docentes, esa es su disposición como garantía de un funcionamiento adecuado de conformidad con el objeto de la institución, que por principio es educativa, es formadora. Es igual pagar a un mal profesor que un buen profesor. Entonces se prefiere los mejores. Dada a la situación de deterioro total de todos los servicios en el país, el transporte es uno de los más afectados, cobran semanales y van subiendo la tarifa, y su presupuesto en dólares. Los dueños o choferes afirman que existen recursos para el mantenimiento de las unidades, y de funcionar, hace costosísimos el pasaje. Esto está afectando ostensiblemente la asistencia del personal de toda institución y empresa; y la UBA no es la excepción. Hemos procedido a otorgarle a todos nuestros empleados un bono de transporte aparte del salario mínimo que no nos conformamos de pagar uno sino más: algunos reciben dos salarios mínimos y otros hasta cinco salarios mínimos mensuales, de acuerdo con los compromisos  administrativos y académicos que les corresponde ejecutar.

Si existe ausencia de profesores no lo vamos a justificar, lo que si vamos a certificar es que aquellos profesores con sus propios vehículos carecen de un mantenimiento adecuado por falta de repuestos y ausencia de talleres que han cerrado sus puertas; y los carentes de automóvil, usaría el transporte público que como ya aseguramos está en proceso de deterioro tal que no prestan el servicio oportunamente. Pero en todo caso, está de por medio una situación de carácter moral o ético que corresponde a quien de cumplir con sus responsabilidades laborales. Con relación a que hay profesores que no cumplen las normas, que no “suben las notas” o no la ingresan al sistema computarizado o no atienden los requerimientos de algunos alumnos, estos son la excepción. Si esto fuera lo generalizado, la universidad no tendrías tres trimestres en el año, porque esto depende de que a 17.000 estudiantes se les asignen un promedio de 6 calificaciones, lo que da un total de asentamiento de 102.000 calificaciones. De asentarse estas calificaciones, procede a llamarse a inscripciones al siguiente trimestre y esto ha ocurrido sin dificultades ya que el asentamiento de nota no oportunamente es imputable a un número muy reducidísimo de profesores por cuanto es un trabajo vía internet, que por lo general, de ocurrir, esto se les hace sanciones, desde la amonestación, hasta el retiro como profesor. En relación a la conducta de poca afabilidad que algunos incurran actuando de manera grosera u ofensivo contra los alumnos, estos tienen el derecho de denunciarlos ante el decanato de estudiantes, graduados y egresados cuyo titular el  doctor Juan Blanco Peñalver, pero ocurre muy frecuente que los alumnos no hacen las denuncias por temor a represalias por parte del profesor o porque hay algún tipo de contubernio entre ellos. La Universidad garantiza la actuación contra el profesor, más si el alumno realmente tiene la razón en cuanto a esa actitud no muy docente.

Las autoridades de la Universidad han creado mecanismos para reducir el ausentismo tanto del docente como del estudiante, uno de ellos es haberse empeñado, en tiempo record, en establecer la modalidad de la educación en línea o a distancia, complementada por la presencial.

JRRC.- ¿Imposible de reponer inventario en esta crisis?

BSA.- En cuanto a la matrícula no es costosa si entendemos lo siguiente: Los alumnos pagan 2 millones 500 mil bolivares, que permite un ingreso de 26 mil millones por trimestre que corresponde a  26 mil o 30 mil dólares trimestrales, mientras universidades como la UCAB o la Metropolitana cobran por sobre los 25 millones de bolívares de matrícula individual trimestral, y el profesor de matemática de ellos sabe de polinomio como los de la UBA, por ejemplo. Y nuestros graduados son tan buenos como los de ellos. Ahora bien, es verdad que la moneda nuestra es el bolívar, pero hay actividades que se comercializan en dólares, por ejemplo la cesta alimentaria y el transporte colectivo, que por razones de inflación diariamente fija nuevas tarifas. Por otro lado, en estos momentos la UBA necesita comprar  100 computadores y la de menor resolución cuesta 500 dólares, para comprarlas tendríamos que reunir toda la matrícula de 2 trimestres. Necesitamos 50.000 dólares y sólo producimos 26.000 en total por trimestre.  Por ejemplo, la universidad está obligada por costumbre y clima de Maracay suministrar aires acondicionados para la climatización de las aulas, la UBA posee 800 aires, más de 30 están dañados, cuestan 1.500 dólares cada uno. Si compramos 20 equipos de aires acondicionados, requeriríamos 1 trimestres y medio de todos los ingresos, algo que es imposible, porque el presupuesto prevé  gastos corrientes y fijos por la suma total que se cobra en un trimestre. Antes de esta crisis, y una vida normal económica,  la UBA recaudaba en bolívares 700.000 dólares aproximados por trimestre. Y siempre el presupuesto era crítico, producto que esta universidad era la paria en cobrar matrícula, siempre la nuestra estaba diez veces por debajo de otras con peores condiciones ambientales que nosotros. Esto ocurría con las Universidades de Valencia, fundadas diez años después de la UBA.

JRRC.- Sabemos que todo aumenta de precio cada vez más, hay quejas en el sentido de que matricula es costosa. Sabemos que desde el punto de vista de la dolarización, no sería así, pero es que en Venezuela el salario es en bolívares y apenas llega a 2 millones y medios. ¿Tiene perdidas la UBA?

BSA.- Con respecto a pagos de profesores se ha hecho lo siguiente:

Autoridades Rectorales:

Bs. 12.000.000  (Aproximadamente 5 salarios mínimos más primas por antigüedad, por autoridad, etc)

Decanos:

9.500.000  (Casi 4 salarios mínimos, más primas de autoridad y antigüedad)

Directores académicos y administrativos:

7.500.000  a  8.500.000 (Más antigüedad, títulos que posee, prima de autoridad.)

Tiempo completo:

4.200.000 a 5.000.000.

Ten la seguridad de que si pudiéramos cobrar como la UCAB, los sueldos de la UBA serían iguales.

¿Pérdidas? Indudablemente que se tienen pérdidas, porque antes pagaban 50 dólares el trimestre, ahora  2 a 2.5 dólares el trimestre, cuando la economía del país está completamente dolarizado. Un bombillo para las caminerías cuesta 8 dólares, necesitamos 1000 bombillos, serían 8.000 dólares una tercer parte del presupuesto trimestral.

JRRC.- También en las materias virtuales se presentan muchos problemas ¿Cómo resolver eso? ¿Qué cree que va a ocurrir? ¿Cerrará la UBA?

 

BSA.- Estamos haciendo lo imposible para no cerrar. Requerimos hacer transferencia de tecnología a otros países menos avezados que nosotros en la educación a distancia, como ocurre con los países del sur América. Nuestras plataformas y aulas virtuales están en un hosting en el exterior. Otro país con internet y sin escasez como la de Venezuela, puede acceder rápidamente a nuestra plataforma Moodle para seguir estudios a distancia. Las fallas de la educación a distancia no se le pueden imputar a nuestra plataforma ni a la tecnología empleada, porque ella es fácil de uso por cualquier persona que maneje un dispositivo electrónico, sea este una computadora, una tableta, o un Smartphone. El problema es el servicio nacional de internet, que no tiene la resolución necesaria para acceder a nuestras aulas virtuales. Hoy en día el 75% de los estudiantes están estudiando vía on line de manera decidida o complementaria a la presencial.

 

José Rafael Ramírez
Periodista, CNP 3.141
 

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