
Foto: Comandante Yoel Felipe Reyes Escalona
La mayoría de las noticias de nuestra mesa de redacción, por su naturaleza, son dantescas y aberrantes, pero algunas tocan la raya de lo increíble y no por algo bueno como quisiéramos revelar, sino por lo groseramente corrupto que pueden llegar a ser algunos funcionarios.
Esta vez, no es más que el comisario general de la Policía Bolivariana de Aragua (PNB) Yoel Felipe Reyes Escalona, que en otras oportunidades ha sido denunciado por múltiples medios y otros funcionarios de manera pública y anónima, que en reiteradas oportunidades han expuesto casos de corrupción dónde este personaje se encuentra severamente involucrado.
Ya no le basta con la desincorporación a título personal de bienes del estado, sin la respectiva permisología y con el único fin del enriquecimiento personal de forma ilícita, tampoco del mal manejo de la política de esta institución con conceptos como política comunal, que es una forma de quitarle operatividad a este organismo preventivo del crimen, ya que con esto ahora ni se ven las patrullas policiales rondando la ciudad y haciendo acto de presencia en las múltiples zonas de Maracay y el estado Aragua, incluso cuando la policía llega a detener algún sospechoso, los oficiales tienen que informarle a el absolutamente cualquier movimiento, pero para el decidir si va detenido o no, porque la orden es que él decide quién va preso y a quien tienen que soltar inmediatamente por tenerlo de amigo o por conexiones, es decir hace de policía, fiscal y juez en uno solo, semejante descaro.
Las Cajas Clap del Comisario General
Ahora la nueva orden o el nuevo invento de este funcionario, es obligar a los jefes de centros de coordinación policial a conseguirle una serie de alimentos para su consumo personal que además supera ampliamente hasta la famosa caja que se encarga de entregar el gobierno nacional, y como una cadena, evidentemente estos jefes de C.C.P. utilizan a sus subalternos que ya de por sí no cuentan con un salario digno, hasta las balas con que enfrentan a la delincuencia tienen que reponer y ni hablar de los uniformes, repuestos de patrullas, entre otros; ahora también les toca rebuscarse para conseguirle la comida al flamante comandante, tal y como se evidencia en este oficio de fecha 28 de Octubre del 2022, dirigido a todos los demás Centros Policiales.
